Esa noche regresamos a eso de las siete y vimos una película que no había visto antes, era en el canal de películas de los cincuenta y sesenta, era: Qué bello es vivir, me gustó muchísimo. Después de que Roman me dijo eso, tuve que luchar conmigo misma por no tener un colapso mental, no recordaba la última vez que me sentí así de nerviosa, pero a la vez tan bien. Pensé que en algún momento diría que bromeaba, que no lo decía en serio, pero no lo hizo y en cambio, desde ese momento cambiaron mucho las cosas entre nosotros. Ese día entero no nos separamos, es increíble pensar que pasamos el día entero juntos e incluso en la noche, porque vimos esa película y luego jugamos con su PlayStation un juego que me trajo muchos recuerdos: Black, antes lo jugaba con Mateo, pero desde que rompió su c

