CAPÍTULO 34

1186 Palabras

—No digo que vayas a pasar el rato conmigo —aclaró Danilo, imaginando que la confusión en el rostro de la joven era por lo inusual de recibir una invitación a salir del país de un apenas conocido—, yo solo iré a alcanzar a mi abuela a su casa en la playa, así que puedes ir a acompañarla y a sanar lo que sea que te esté matando. Es más, espera, no me digas nada a mí, estoy segura de que la abuela Sofía estará encantada de recibirte, dame medio minuto y lo verás. Acto seguido, Danilo tomó su teléfono y comenzó a marcar un número, luego habló con su abuela y le dijo que Mari estaba ahí y que ella quería salir corriendo de Monterrey, así que le había parecido buena idea invitarla a ir con ella. Sofía no entendió del todo, que Mari quisiera salir corriendo de Monterrey luego de haber vuelto

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