Narra Steve:
Llegamos a Sokovia en poco tiempo gracias al quinjet, Thor y Bruce se fueron a buscar a Ultrón y Nat rspectivamente. Los demás fuimos a evacuar a todas las personas posibles de la ciudad.
—¡Vamos, deprisa!— les dije a varias personas señalando la ruta de escape que habíamos hecho, en lo que Tony y Thor encontraban la fuente de poder que Ultrón estaba usando para hacer que las máquinas siguieran sus órdenes.
Ultrón es un maniático impredecible, así que hay que darse prisa o podría pasar algo muy malo para lo que no estemos preparados.
Narra ___:
Estaba evacuando a varias personas de sus casas, manteniéndome alerta por si algo inusual pasaba a mi alrededor, a unos metros mío estaba Steve y Pietro éste último me ayudaba a acelerar la evacuación.
—¡Salgan!— les dice Pietro a varias personas.
Yo fui a ayudar a una señora con dos hijos pequeños, quienes lloraban mientras abrazaban a su madre.
—Venga, la ayudo.— dije ayudándola y tomé a la más pequeña de sus hijos en brazos.
Los llevé afuera de la ciudad, la señora con el más grande iban adelante de mí, cuando la tierra empezó a temblar. Yo sujeté fuertemente a la niña a mí, lloraba desconsoladamente. Los cables de luz de las calles sacaban chispas y temía no por mí sino por esa niña que tenía un futuro por delante. Me puse a espalda de un carro con ella aún en brazos mientras la mamá lloraba por ella y ellos, decidí que iba a demostrar que soy más que un experimento, si el destino me quiso o decidió que yo iba a tener éste don iba a ser para salvar vidas. Agarré a la pequeña con todas mis fuerzas y la puse entre mi hombro y pecho, corrí hasta donde estaba su mamá, la tierra se levantó y mis piernas temblaron más que hizo que cayera junto con ella, me logré sujetar de un pedazo de piedra que sobresalía de la gran piedra que era la ciudad que ahora casi flotaba. Con mis poderes logré hacerla deslizarse desde donde estaba yo hasta donde estaba su mamá. Cuidadosamente puse a la pequeña en ese camino y cuando llegó a salvo pude respirar profundamente aliviada. Luego de eso, solo sentí que alguien me agarraba y me subía a la piedra flotante. Cuando llegué arriba vi quién me había ayudado. Steve Rogers.
—¿Estás bien?— pregunta viéndome preocupado.
—S-sí, gracias.— dije sonriéndole de lado aún agitada por lo que acababa de pasar.
—Lo que acabas de hacer fue muy noble... Fue lo que un héroe hace.— dice dándome una sonrisa sincera.
Me sonrojé levemente, sinceramente se sentía bien poder ayudar a las personas —Gracias, creo que jamás me acostumbraré.— dije encogiendo los hombros con una mueca.
—Yo te ayudaré a eso.— me convence sonriente.
—Necesito que me ayuden a evacuar a unas personas.— la voz de Clint por el intercomunicador interrumpe nuestra pequeña conversación.
—Allá vamos.— contesta Steve —¿Vamos?— asiento recobrando el aire finalmente.
Corrimos hasta el lugar donde teníamos que evacuar a las personas. Empecé a cubrir a unas personas de los robots de Ultrón con mi mutación. Luchaba contra unos robots de Ultrón mientras cubría a unas personas, tengo que mantenerlos a salvo y con vida, justo para que lleguen a un lugar seguro al menos.
Tenía a tres robots peleando contra mí que sé que Ultrón ha mandado directamente a mí, escucho un sonido de uno de los rayos que son de esos robots, esperé el impacto contra mí pero en cambio volteo y es Pietro que ha desecho a ese robot fácilmente.
—Te dije que te cuidaría de todo, ¿no?— dice sonriendo burlón.
—Creo que lo mencionaste un par de veces.— dije devolviéndole la sonrisa mientras rodaba mis ojos. A veces recuerdo nuestros tiempos cuando bromeábamos de todo con mis hermanos, extraño esos tiempos.
—Tú nunca lo ves venir.— dice guiñándome el ojo y río negando.
—¡Cuidado!— empujé a mi hermano justo a tiempo para saltar sobre un robot que venía directamente a por él y congelar su mecanismo hasta arrancar su cabeza robótica.
—Esas veces que no te veía... Eran tus entrenamientos.— susurra viendo al robot destrozado, dándose cuenta que a pesar de estar juntos en el mismo lugar, a veces no sabía nada de ellos y por consiguiente, ellos tampoco de mí —Creo que yo tampoco lo vi venir.— comenta con una media sonrisa arrepentido de haberme dejado sola en la base donde experimentaron con nosotros. Me acerqué a él y golpeé su brazo suavemente con una sonrisa.
—Está bien, ahora estamos juntos en esto, ¿de acuerdo?— dije viéndolo con una sonrisa que correspondió asintiendo.
—De acuerdo... Vamos con Wanda a seguir destrozando esas chatarras.— me anima señalando con su cabeza hacia un lado, ambos reímos y asentí siguiéndolo.
Fuimos a seguir luchando y evacuar a las personas que estaban siendo amenzadas por los robots. Hasta que una voz robótica cambió todo lo que habían planeado.