-Ven a sentarte- Nate camina hasta el banco y se sienta. Yo camino y me siento a lado de él, dejo un espacio entre nosotros, no es mucho porque el banco no es muy largo. -¿Por qué me trajiste?- cuestiono algo confundida y mareada. -Ya te dije, supuse que te gustaría- encoje sus hombros mientras ve hacia el frente. Yo dejo de mirarlo e imito su acción, veo hacia el frente, todos los edificios adornados de luces y el cielo oscureciendo. -Pero no entiendo, es la casa de tu novia, estamos en una fiesta, pensé que eras más social que venir a ver el cielo con la pelirroja. -¿Crees que estar aquí contigo es lo peor que puedo hacer en este momento?- siento su mirada en mi perfil pero mantengo mi mirada hacia el frente. -No es lo peor, porque soy yo- comento con burla y él ríe –Pero claramente

