Daniel McGregor Me molestaba que a esta altura ella pensara que alguien más podría siquiera llamar mi atención. Era irracional, ¿Cuántas veces tendré que aclarar que si no es ella, no es con nadie?. Rachel en pocas y significativas palabras, es la mujer de mi vida. Quizás podría parecer un idiota al apresurarme en declararla el amor de mi vida pero no podía evitarlo, no cuando ella lograba hacerme sentir en paz, bien conmigo mismo. Por primera vez en mi vida estaba seguro de amar porqué sabía que ella me amaría con la misma intensidad; sin restricciones, ni limites. Cuando le dije que era la mujer de mi vida era totalmente cierto. Si, también debía admitir que había tenido a dos mujeres que habían querido que correspondiera sus sentimientos con la misma rudeza, pero el amor no es a

