NARRA ASHLEY VITALE Supongo que fue el día que todo acabó. Salí de casa y ya la sangre hervía. Había estado probablemente el momento exacto de acabar con él. Pero también quería encontrarlo con las manos en la masa y que fuese inevitable lo que sucedía. Pero él cuidaba sus pasos a la perfección. Me tomó mucho creerle a Eva, más allá de una sospecha, todo se volvió real el día que la vi y revisé las cuentas con ella. Era cierto todo lo que decía y todo lo que aseguraba que había pasado años anteriores con mi padre. Él jamás se había equivocado con Eva, era una gran administradora y más allá de eso, era una persona pura y transparente. Sus números habían estado claro siempre y yo había fallado al desconfiar de sus capacidades. Pero era cierto todo lo que decían; el amor tenía la capac

