Los días siguientes estuvieron llenos de incertidumbre. No sabíamos que sucedía, ni que iba a suceder. La noticia seguía siendo algo asombroso y algo que seguía recorriendo el mundo entero. Llegué a recibir palabras de cientos de personas que no conocía ni por un poco. Fue poco después que llegó lo que acabaría con un poco de estabilidad mental. Los Vitale no habían tenido un simple accidente. Habían tenido un accidente ocasionado. Fue entonces cuando se sembró en mi, esa duda. Ante mis ojos, todos parecían culpable. Todos tenían una razón o un mínimo motivo por querer quitar a mis padres del camino. El poder y el dinero lo quería cualquiera, y quitar a la competencia más grande del camino, lo dejaba aún más fácil. Comencé a idear un plan de protocolo con Eva, así como no dejé

