Los días siguientes fueron los más duros. Tuve que hablar todo sobre mi y desnudar mi cuerpo y mi alma. El pasado volvía una vez más removiendo todo el pasado y haciéndome revivir todo el infierno que tuve que pasar. Pero era cierto todo lo que temía Tom, estaba dependiendo de un hilo emocional que estaba por quebrarse. No quería hundirme más, tenía un hijo, un esposo y un poder que tomar. Necesitaba estar fuerte porque sabía que afuera habían muchos más demonios que volverían. —Soy el doctor Maxwell. Llevaré su caso, señorita...—Tomó sus papeles y dijo mi nombre.—Ashley Vitale.—Pensó otro instante y me miró sin cuidado.—¿Vitale? ¿De los Vitale?—Preguntó sin cuidado. —Un placer doctor Maxwell, y sí, soy Ashley Vitale, de los Vitale como dice.—Dije algo burlona.—Supongo que entender

