NARRA MASÓN Temblaba del miedo y solo quería estar junto a ella. Saber que estaba bien y que lo estaría el resto de la vida. Alice me miraba con desesperación, esperando una respuesta por parte del médico. Pero pasaban los minutos y no veíamos su regreso. Aquella noticia de un aborto para Alice fue algo escandalosa; pero en el fondo, ambos sabíamos que aquel bebé jamás podía llegar a nacer. No luego de tantas cosas. —Estoy muriendo del pánico.—Confesó Alice a mi lado. Y si, era un sentimiento compartido. Segundos más tarde, volvía el doctor William. Ambos nos pusimos de pie, con el alma y el corazón en las manos. —Doctor.—Dije sin más.—Por favor dígame qué todo ha salido bien. Dígame algo sobre ella. El doctor quitó sus guantes y los echó a la basura.—Todo ha sido un éxito.—

