Supongo que la muerte de Mary fue uno de los últimos golpes que recibí por parte de la vida. Faltaban un par de semanas para mí cesaría cuando recibí aquella noticia. Sentí como algo más dentro de mi se desprendía. Ella había sido inexplicable todo para mí. Y sentir su perdida dolía inclusive más de lo que había sentido cuando mis padres fallecieron. La sutileza de sus palabras me envolvía y la ricura de sus platillos arreglaba cualquier mal día que tuviese. El día de su partida me aferré a sus hijos con fuerza. Imploraba volver a tenerla conmigo. No había sido capaz de conocer a mi bebé, tenerlo en sus brazos y mimarlo como lo había hecho conmigo durante tanto tiempo. Ella ya no estaba. Poco después de su muerte; aquel dolor se hizo presente en mi entre pierna. Estaba teniendo u

