La boda de Alice fue la más esperada. Los días pasaban lentos cada que hablábamos de aquel día. Ese día estuve tan nerviosa como el día de mi boda. Ella escogió el vestido más precioso y me puso a su lado como madrina de bodas. Su pequeña corría por todos lados y esperaba ansiosa la boda de sus padres. Andrews estaba tan nervioso como ella. Era dulce y tranquilo, la amaba como ningún otro y protegía con su vida a su pequeña. Ese día fue el más temible y agitado que había tenido. La peluquería se había tardado y las horas se pasaban en aquel sitio. Finalmente listas por parte de la peluquería, tocaría vivir la aventura de correr por el maquillaje. Ese gran día no era capaz de maquillarme a mi misma o maquillar a Alice. El pulso me temblaba y moría del miedo. No quería arruinar d

