—¿Cómo pueden alterar las imágenes? —Son fuerzas poderosas —le contestó Murica a David. El joven ya no decidió preguntar más porque sabía que, aunque Murica le explicara con manzanas él no podría entenderle ni una palabra que saliera de su boca así que se quedó satisfecho con un son fuerzas poderosas. Jared sentía escalofríos en todo su cuerpo cada cuanto entre más se acercaban a la casa de la amiga muerta de Murica. Su corazón latía más rápido y estaba sumido en sus pensamientos tanto que no se dio cuenta de que ya estaba justo en frente del lugar donde había prometido no volver. —Jared, tú primero —dijo Murica nerviosa y dando un paso atrás. —¿Qué? ¿por qué yo? —exclamó Jared luego miró a su amigo—. David… El joven dio un paso atrás junto con Murica y alza las manos en inocencia tr

