Capitulo 3

2117 Palabras
Horas después... Llegó la hora de ir a la mansión de ese hombre, nunca se va imaginar que se va a casar con su enemiga, porque después de todo lo que mi madre me contó, van a tener que pagar todo lo que nos hicieron. Ya estoy muy cerca de la mansión de los Parker, mi madre está muy mejorada, talvez el hecho de saber que por fin vamos a poder hacer que esa gente pague todo el daño causado ha sido un cura para su alma. Por fin llegué... Me paro en la puerta, la servidumbre abre la puerta, es una mansión muy grande, al estilo europeo, como un castillo a las afueras de New York, tuve que tomar dos transportes para llegar hasta aquí, ni siquiera fue capaz de enviar un chófer, pero bueno lo importante es que ya estoy aquí. —Siga señora, por aquí, el señor la está esperando en la biblioteca. —Gracias— entro al castillo, ¡¡woow!! es impresionante, cuelgan lámparas de brillantes, dos escaleras en cada esquina, muy contemporáneo, muebles de época, no es mi gusto pero está lindo. Se abre la puerta de la biblioteca y ahí está Harry. —Sigue Holly por favor te estaba esperando, el abogado no tarda en llegar, mientras llega puedes firmar el acta de matrimonio, no voy a hacer cláusulas ni nada, solo que en el momento que yo lo decida esto se termina, te daré una indemnización por tus servicios y las ayudas para tu madre—él me mira de pies a cabeza, frunce el entrecejo. —Me parece bien señor. —¡De verdad Holly porque no puedes vestirte de una forma más adecuada!, ¡no tienes al menos un vestido decente para la ocasión!— me habla enojado. —Para mí está es una ocasión cualquiera señor Harry, no veo para que vestirme diferente—le hablo en tono serio y lo miro sin parpadear cruzando los brazos. —Está bien ya entendí que no puedo hacerte cambiar de opinión respecto a tu ropa o tu peinado, solamente quiero que sepas que la única que va a sufrir aquí por andar tan desarreglada eres tú. —¿Por qué dice que voy a sufrir?, ¿acaso usted va a hacerme daño?. —No yo, la verdad como te dije Holly, únicamente nos vamos a casar porque no quiero perder mi fortuna, para mí siempre vas a ser un ser feo e invisible— me habla con frialdad dando vueltas por el escritorio —si no fuera por qué mi padre quiere verme sufrir a tu lado, hubiera buscado una mujer por lo menos bonita, porque déjame decirte que tú estás más que horrorosa. No me importa lo que diga, igual cuando era pequeña, estaba en la escuela y en la preparatoria siempre me trataron como la cosa fea, lo único que me interesa es vengarme de él, ahora más que nunca, es un tipo superficial y arrogante. —Si lo sé, yo acepto casarme exclusivamente porque quiero que mi madre esté bien y sana, tampoco me interesa un hombre como usted, un hombre sin sentimientos que solo hace cosas más allá de su ser, solo por conservar su fortuna. —¡Ya basta! ¡Holly no tienes derecho de meterte en mis asuntos!, ¡solamente cállate no hables! ¡Soy un inglés temperamental!, no me gusta que nadie, menos tú me diga cómo tengo que vivir mi vida— me habla enojado, tira todos los papeles y el portátil que tiene en el escritorio. Este hombre es un loco, de verdad es tan sensible, al parecer él tiene más problemas de seguridad que yo misma, cree que tirando todo va a verse más seguro, lo único que me está transmitiendo es que sin dinero no es nadie, y voy hacer todo lo que este a mi alcance para verlo sin nada, acabado como una rata, por eso ahora voy a ser la mejor actriz, lo voy a hacer creer que él tiene el control por ahora. —Por favor tranquilícese señor Harry, lo siento no fue mi intención ser tan grosera, disculpas sinceras, prometo que de ahora en adelante voy a quedarme callada y hacer lo que usted me sugiera. —Está bien, me alegra escuchar que entiende que las cosas se deben hacer como yo lo diga— mientras me habla un poco airado el abogado entra a la biblioteca. —Buenas tardes, Harry, señora, vengo a recibir el acta firmada y ver qué todo esté en orden. —Buenas tardes, Peterson, te estaba esperando, mira aquí está el acta, por favor firma Holly. —Si señor— tomo el bolígrafo y firmó el documento. —Ahora tu Harry, muy bien, ahora son marido y mujer, no te pido que beses a la novia porque sé que solo es por el papel. —Gracias Peterson, si así es, ya te conté la situación, así que muchas gracias, espero que guardes la discreción, ya ves que mi padre es un tanto complicado. —No te preocupes Harry, ya está todo hecho, para eso somos amigos, cualquier situación me llamas o cuando quieras que salgamos a divertirnos ya sabes dónde encontrarme— le pasa la mano a Harry, mientras le habla sonriendo entretenido. —Claro que si amigo, ni más faltaba yo te llamo— se despiden de abrazo y él se retira mirándome asombrado, girando su cabeza. —Bueno Holly ya estamos casados, puedes subir al segundo piso y acomodarte en la habitación del fondo a la derecha, o puedes escoger alguna de las de ese lado, porque en la izquierda está la de mi madre, la mía y la de mi primo Frederick y su esposa Caroline. —Si señor voy a subir y conocer el lugar—le hablo en tono normal mientas voy saliendo de la biblioteca. —Una cosa más Holly, en el momento que toda mi familia te vea, ellos no van a entender por qué me case contigo, así que vas a tener que aguantar sus insultos y groserías. —No veo porque van a quererme, sé que soy fea y sé que no me van a aceptar, así que no se preocupe solo asentiré cuando me insulten, ahora me retiro. —Muy bien, te espero en la cena en una hora, todos van a estar en la mesa para conocerte, seguro mi padre ya les dijo que me case contigo. —Si señor como usted lo desee— me retiro y subo al segundo piso. Encuentro una hermosa habitación, estilo victoriano, con una cama de princesa, cortinas blancas en cada ventana y un balcón enorme dónde puedo ver un bello lago con cisnes blancos, un bello tocador con un espejo de pies a cabeza, dónde puedo ver qué luzco tan mal, él tiene razón soy como de película de terror, tapo mis ojos con un flequillo ondulado, se que no puedo verme mejor, jamás me sentire bien vistiéndome como esas otras mujeres que salen en las revistas, sé que soy muy segura con esta ropa, sé que escondo mis miedos y mis tristezas en este overol desaliñado, pero como no, si tengo un cuerpo bastante exhuberante, no estoy rellena, pero tengo cola grande, una cintura pequeña, y senos sobresalientes, a lo lejos me veo como si estuviera pasada de peso, pero la realidad es que tengo un bonito cuerpo, siempre he sido el hazme reír de todos, sobre todo cuando llegue a la pubertad y mis grandes senos empezaron a salir, los niños eran demasiado malos, me insultaban, me decían cosas como... —¡Miren ahí viene la enana con inmensos senos!. —¡Cuidado te asfixias con esas bolas de pechos!. —¡Porque no nos prestas esos balones para jugar baloncesto, ¡vaya esa niña es un monstruo deforme!. —¡Te vas a caer de frente cosa fea!. —¡A aparte de fea esta llena de bolas por todos lados! —¡Solo es una obesa con senos de señora! Esas eran muchas de las cosas que me decían para bajar mi autoestima, jamás les respondí nada, siempre pensé que tenían razón, por eso siempre odie mis senos, quería cortarlos con un cuchillo y deshacerme de ellos, pero no, eso era darles gusto, así que empecé a usar ropa grande de colores oscuros para que nadie me vea, o al menos para que piensen que era una gorda fea. Así fue como los años me hicieron fuerte, la verdad ya los insultos de la gente me tienen sin cuidado, está gente no me va a dañar, eso lo prometo por mi madre. De repente tocan a la puerta. —¿Quién es?... —Señora la cena está servida, ya los señores están en la mesa, la están esperando. —Gracias, en un momento bajo. —Si señora. Bueno llegó la hora de la verdad, debo ver a esa gente desagradable que tanto daño le ha hecho a mi familia. Salgo de la habitación, llegó a la mesa, todos se están riendo y hablando, pero cuando me ven todos se quedan en silencio, me miran confundidos, asombrados y escépticos. Harry se para de la mesa. —Siéntate amor, aqui a mi lado. El padre de Harry, Frederick y la esposa solo se burlan sin dejar de Mirarme. —¿¡Pero que está pasando aquí Harry!?, ¿¡quien es esta mujer!?, ¿¡dónde está tu esposa!?—la madre de Harry, Diane pregunta enfurecida, se para de la mesa con sus dos manos en la cintura. —Madre ella es mi esposa, Holly Taylor, ya estamos casados. —¡Esto debe ser una broma!, ¡por favor Harry dime qué esto es mentiras!, — Diane se sienta en la silla del comedor como pidiendo aire. —Mi tía tiene razón Harry, de dónde sacaste este monstruo— Frederick se burla sin cesar junto a su esposa. —No podemos creer que el mujeriego galante Harry Parker se haya casado con esta cosa tan fea, Harry vas a ser el hazme reír de la prensa, ya imagino los titulares. ¡¡El magnate multimillonario inglés Harry Parker se casó con una mujer horrenda o con un monstruo de película de terror!! —caroline habla en tono de burla moviendo sus brazos mostrándose bromista. —¡Ya basta todos!, ¡no quiero escuchar más estupideces!, ¡está es la esposa de Harry y no hay nada que eso lo pueda cambiar!— Thomas habla en tono serio y continúa comiendo como si nada. —¡Pero Thomas cómo vas a permitir que nuestro bello hijo se case con esta cosa!, ¡no!, ¡no puedo aceptar a esa mujer aquí en mi mansión!, ¡es horrible!—Diane se retira del comedor y sube a su cuarto. —En cambio, yo te felicito primo, eres muy astuto, conseguir una cosa tan fea de esposa, solo para no perder la fortuna, eres un loco. De igual manera sé que esto no va a cambiar que seas un mujeriego, ya saldrás otra vez hacer estupideces y los periodistas van a estar ahí para decir que el magnate Harry, ahora está engañando a su horrible esposa con cientos de mujeres, eso sí va a hacer que tu imagen quedé en el suelo y estoy seguro de que mi tío me va a dar todo el emporio a mi. —Ni lo sueñes Frederick no te voy a dar el gusto de verme así, nadie, ahora que me case, voy a demostrar que soy más que un mujeriego. —Ya lo veremos Harry, ahora voy a mi habitación con mi hermosa y bella esposa, — Frederick se burla de Harry mientras me mira de pies a cabeza— realmente estás loco primo, no entiendo que te pasa, pero algo me dice que va a ser muy divertido estar aquí viviendo con este espécimen. —¡Vete ya a dormir Frederick!, ustedes dos no pueden pasar tiempo sin estar discutiendo. —Si tío ya me voy, no quiero que se me dañen los ojos mirando a la mujer de Harry, hasta mañana. —Hasta mañana Frederick, no olvides que mañana debemos revisar el nuevo proyecto del banco en las Bahamas. —Si, tío no te preocupes, estare ahí muy temprano cumpliendo mis obligaciones—él y su esposa se retiran resoplando en burla. —Bueno padre, Holly y yo también nos vamos a dormir, nos vemos mañana en el banco. —Espero que duerman en la misma habitación, si vas a hacer las cosas quiero que las hagas bien esto es un matrimonio, quiero que sea real. ¿Tu qué dices Holly?
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