—Esta bien, voy a ayudarle a mi madre con el desayuno mientras te cambias, te espero en el comedor. —Bueno mi princesa, en un momento estoy contigo— me acerco a él, le doy un pequeño beso en sus labios, y me retiro de la habitación. —Madre cómo estas, ¿necesitas ayuda? —No, no hija mía, ya está todo listo, no más sirvo y pueden sentarse a la mesa, que pasó con Harry, ya viene a desayunar. —Si madre, en cualquier momento está aquí con nosotras, se está vistiendo. —Hija tu también deberías arreglarte, esas pijamas de niña no te hacen ver bien, con Harry debes usar de esas de encaje y satín, muy sexis y reveladoras. —Como crees madre, al fin no voy a hacer nada con él, entonces para qué lo voy a provocar, dejemos así, apenas termine de desayunar me arreglo un poco. —Pero no vayas a pon

