Regresé a mi habitación, estaba demasiado asustada, quería salir por la ventana, pero era muy alto, si me llegó a caer, de nada serviría haber corrido hasta acá, moriría de todas formas. —Gabriela, no me cuelgues, estaré aquí, ya vamos llegando, tu tranquila. —Tengo mucho miedo, Dylan, no quiero morir, no quiero. Cerré la puerta lentamente, fue entonces que escuché unas horribles pisadas que se dirigían hasta mi habitación, podía escucharlas subiendo las escaleras. —Están aquí, vienen por mí, ¡Date prisa! Me metí en el closet, y poco a poco lo cerré, traté de tranquilizar mi respiración, pero no me era posible, estaba demasiado asustada. Unos fuertes golpes hicieron presencia en mí habitación, venían de la puerta, la cual estaban golpeando fuertemente. —¡Dylan! Están aquí, están aqu

