Capítulo 9 Alekséi Al despertar encontré a Kendra dormida, desnuda a mi lado, con una dulce sonrisa dibujada en los labios. Esa noche había sido increíble, nada que ver con la vez anterior. Esa vez nos habíamos amado de verdad, con todo nuestro corazón y con todo nuestro cuerpo. Tras meses de abstinencia y de deseos reprimidos, no pude controlarme más e ir con más cuidado a pesar de las reservas de Kendra. La había poseído de manera agresiva, puesto que, en realidad, la deseaba tanto que quería que fuese tota mía. A partir de ahora no permitiría que nadie se le acercase, que la poseyera, que la tocara… Kendra debía ser mía, cosa que tenía que tener ella muy claro y cualquiera que le merodeara en el futuro. Me giré suavemente hacia ella y la besé en el rostro, en los ojos cerrados, en l

