Andrew mascullaba y resoplaba sentado en su estudio, mientras trabajaba en su laptop, debía ultimar detalles antes de irse a un congreso en Nueva York, no quería ir pero era un compromiso que había tomado antes que pasara lo que pasó. Isabella se asomó y golpeó suavemente la puerta que estaba entreabierta. _ ¿Puedo pasar? _ dijo con su apacible y dulce voz. El elevó sus ojos azules y asintió. _ Pasa ... Estoy trabajando. ¿Qué necesitas? _ le dijo molesto _ Dime que es algo importante, porque estoy muy ocupado. Isabella frunció el ceño. Desde aquel día en que le había dicho que debían hablar, le daba la sensación de que su esposo la evitaba todo el tiempo, ella había notado que Andrew estaba cambiando en su trato hacia ella, sobre todo en lo que se refería en las relaciones sexuales

