CAPÍTULO 74 Antes de que Vladimir saliera esa madrugada de dicha casa en la ciudad, recibió una llamada. No era otro que… Yulian Miranova. —¿Tienes tiempo para una charla? —le preguntó ese líder de una organización que siempre fue enemiga de la Nekravskaya. —Envía el punto de encuentro —respondió Vladimir fríamente, aceptando. …… La madrugada fría envolvía la ciudad cuando Vladimir y Yulian se encontraron en un club exclusivo de Ivan Petrov. Adentrándose en un elegante salón de reuniones, Yulian le explicó a Vladimir que los Miranova habían intervenido en los asuntos de la Nekravskaya para ayudar a su media hermana, Tatianna. No fue un acto de amor o hermandad dejó Yulian en claro. A cambio, buscaban la posesión de lo que una vez les fue arrebatado por la organización de Vlad

