Eve miro como se alejaban los caballos a toda prisa, cuando dejo de verlos lo único que pudo hacer fue marcharse a su habitación, cerró la puerta de un golpe llamando la atención de los de fuera pero estos no intervinieron, Eve comenzó a llorar en silencio, se apoyó en su pequeño tocador y lloro con más tristeza, tiro todo lo que había sobre el tocador, los pequeños tarros de cristal se hicieron añicos a sus pies, todo los malentendidos habían llegado demasiado lejos pero ya no sabía cómo pararlo, no sabía si Viggo estaría dispuesto al menos a escucharla, el alma de Eve se llenó de rabia y tiro la carta al fuego, maldito consejero pensó. Siguió golpeándolo todo desahogando su angustia, grito fuertemente de rabia alertando a los que había fuera, Syv que estaba recogiendo la mesa, dejo todo

