Las bolas de fuego sobrepasaron los muros impactando en casas y establos, la primera oleada aviso a los enemigos del ataque, la segunda oleada pilló a muchos de ellos saliendo de sus casas, quemandolos y aplastándolos al instante, Viggo dio la orden cuando la tercera oleada de fuego inundo la aldea enemiga, saliendo del agua y atacando el fuerte, no tardó en escucharse los gritos y llantos de mujeres y niños asustados, el filo de las armas chocando entré ellas y el ruido de la sangre caer sobre la paja esparcida. Los hombres de Viggo luchaban con fiereza por el honor y venganza de sus compañeros caídos, Viggo avanzaba matando enemigos en busca de Drako Berson. —¡No te escondas traidor! Teníamos un tratado de paz, rompiste el trato, aquí me tienes, Drako se escondía en la casa comunal con

