Eve hablo con la chica que había dejado curar a Olaf y le ofreció trabajo, esta lo acepto encantada, la otra sanadora las miraba con rabia, Viggo la invito a salir de la habitación llevándosela al salón, saco de un baúl una bolsa con monedas y se las dio.— Esto es por tus servicios, con ella aquí podremos hacerlo nosotros mismos. — No me dijiste que te habías casado...— Basta, no sigas debes marcharte.— ¿De donde a salido? — Es una reina...— La sanadora se sorprendió sabia que no podía luchar contra eso, así que cogió la bolsa de monedas con rabia y se marcho de allí. Eve la vio marcharse complacida, salió en busca de Viggo.— Ella trabajara aquí, se quedara junto a tu padre, es buena y cuidadosa, lo hará mejor que esa otra mujer, la distraías demasiado.— Eve se marcho dejándolo intranquil

