Me encantaba salir con Luck. Siempre tenía algo diferente que mostrarme en cada salida junto a mí. —¿Estas lista? —pregunto sacándome de mis pensamientos. —¿A dónde vamos? —Es una sorpresa, estoy seguro de que te va a gustar tanto como me gusto a mí prepararla para ti —extendió su mano hacia mí, con gusto la tome hasta llevarme al auto. Una vez allí abrió la puerta del copiloto, subí en el auto y agradecí una vez dentro. Dio la vuelta al auto hasta llegar a su respectivo asiento y arranco. —¿Es muy lejos en donde se encuentra el obsequio? —pregunte por milésima vez y en todas me respondía de la misma manera. —Ya casi llegamos. Después de varias horas de viaje al fin estábamos allí, en un edificio enorme, de color blanco y con los vidrios bien pulidos. —¿Qué es este lugar? —Hac

