Alekséi —Están cabreados, Magnus — Yaakov da una profunda calada al cigarrillo entre sus dedos —. Realmente se están convirtiendo en un dolor de culo. —Bien podríamos eliminarlos y evitarnos todo este lío — Derek sugiere, encogiéndose de hombros. —Esa no es la manera más inteligente de proceder, Derek — Angelo le dice con rudeza. —Bien, San Angelo. ¿Alguna idea productiva para aportar a todo esto? — Nikon hace ademán con sus manos —. Es obvio que ellos no están dispuestos a retroceder, con las semanas sus amenazas solo han aumentado en frecuencia e intensidad. —No creo que podamos encontrar dulces palabras para conquistar sus corazones — Adrik asiente en acuerdo —. Si las palabras no funcionan, es tiempo de actuar. —¡Demonios! — Angelo impacta su puño en el escritorio, comenzando

