Cap. 2

843 Palabras
Carolina ≡ Gabriela, Gabriela, ¡¡¡¡¡Gabrielaaaaaaaaa!!!! ≡ escucha que le grita su hermana con más ánimos de j***r que de despertarla y le contesta dándole la vuelta al otro lado de la cama para que según ella, ya no le siga molestando. Gabriela ≡ ¡Queeeeeeeé!. déjame dormir por favor! ≡ le contesta con verdadero fastidio y se tapó la cara con la sabana. Carolina ≡ ¡Gaby, baja que está un chico que pregunta por ti! – le dice su hermana muy emocionada porque hasta donde ella recuerda nunca había venido alguien con esas características a preguntar por ella. Gabriela ≡ ¿Un chico? - Voltea su cabeza como la versión del exorcista y asombrada hacia su hermana ≡ ¿Acaso me estás jugando una broma? ≡ Carolina ≡ Claro que por supuesto que noooo - Gabriela ≡ Jajaja calla, pariente de la güereja ≡ Carolina ≡ Ash, tú siempre tan odiosa y además que vengo de buena manera a avisarte que esta un chico esperándote afuera de la casa, porque papá no lo dejo entrar; que a decir verdad esta como quiere que yo lo quiera en... ≡ la interrumpe antes de que le siguiera describiendo uno de sus sueños húmedos y termine vomitando; porque ya anteriormente le la había aplicado así... [Aunque es más chica que ella; solía ser más, más, mmmm ¿cómo decirlo, sin que suene muy gachito? Más abierta, eso, más abierta en algunas, cosas para la mentalidad de Gabucha.] Gabriela ≡ Para, para, para.... no me interesa saber lo que tu sucia cabeza está proponiendo hacerle a ese alguien que me espera... Adiós... ≡ sale corriendo de la habitación que comparten su hermanita y ella a toda prisa, cuando pasa por un espejo que está casi al salir del pasillo y se mira, nota que aún trae puesta la pijama, una pijama que está muy comprometedora, [no porque sea ella una chica sexie, es porque debemos de entender que la época de calor provoca dormirssss más despejada de ropa, y además el central del aire acondicionado no funciona] tiene baba alrededor de la boca y el cabello encrespado y si, efectivamente su padre no dejó entrar a la casa al chico, quien hasta este momento ni siquiera sabía quién era; menos la iba va a dejar salir con esa ropa tan reveladora. Carolina ≡ Jajajaja, ya decía yo, que ibas muy aprisa al encuentro jajaja ≡ se burla Carolina en la cara de su hermana, bajando las escaleras y pasando por un costado de ella. Gabriela: ≡ Cállate estúpida... ≡ y su hermana se pone las manos en la boca con los ojos abiertos del asombro y grita. Carolina ≡ ¡Mamaaaaaaá, Gabucha me dijo estúpidaaa! ≡ Volteo de una mirada matadora y le dijo: Gabriela ≡ Odio que me digas Gabucha ≡ con una mirada asesina y con ganas de meterla a la tina de la bañera le gritó y se gira para ir a cambiarse; su hermana la sigue a la habitación, pero de momento la escucha decirle, Carolina ≡ Bueno al menos no llegue preguntando por ti diciéndote "la pecas". ≡ Voltea a verla en lo que se está poniendo algo más presentable y no sale de su asombro porque nadie más que, «no, no, no; sacaré esos pensamientos de mi cabeza.» Piensa ella. Sale ahora sí, un poco más presentable, a saber, de quién se trata; que por el apodo… «Madre mía, ya me doy una idea de quién se trata.» Va con los nervios a mil por ciento y pellizcando sus zapatos con las uñas de los pies. [Jajajaj ops, se me hizo graciosa la imagen en mi cabeza, ustedes disculparan. No quiere decir que los tenga muy de gavilán las uñas, es solo una expresión para liberar lo que este momento le está generando a nuestra protagonista en su ansiedad y nervios revueltos en el estómago y el palpitar de su corazón que le agita el pecho pareciendo querer salir de su lugar.] Y al abrir la puerta, se deleita viendo a un chico alto dándole la espalda con una vista muy muy muy… sabrosa. Recargado en el pilar del porche de la casa. Tiene su mirada enfocada en un perro que está haciendo ¿sus necesidades? o eso es lo que ella alcanza a percibir desde donde esta. No entiende ¿por qué eso le entretiene? iuck. Cuando de pronto sin voltear la mirada hacia ella, le dice... Martin ≡ Hola Pecas, pensé que no saldrías nunca a verme. ≡ «En la madre, ahora si me cargo el payaso» dijo en sus adentros. Martin es el único chico en la secundaria que le llamaba así, estaban en la secundaria y… desde hace más de 10 años [jajajaj estoy exagerando, perdón] que no sabía de él y está totalmente cambiado. Ante los ojos de Gabriela, Martin esta como dijo su hermana . . . «no no no, almas del purgatorio, saquen estos pensamientos de mi cabeza y devuélvanme la cordura.» pensaba ella muy en sus adentros.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR