Margaret lloro sin consuelo; aceptar sus errores pasados, su vida y sus decisiones era más duro de lo que había imaginado, mas, por el hecho de tener que ver el sufrimiento de la gente que amaba y había dañado durante años. —No llores Magui, acepto que por décadas tú has sido la villana de nuestra historia. Sin embargo, seria muy injusto culpar de todo a una niña, cuando todos hemos cometido errores a lo largo de nuestra vida y no somos juzgados con tanta dureza como te hemos culpado a ti. —Consoló el señor LeBlanc a su hija —. Solo somos seres que tienen fallas como cualquier otro, podemos llorar, deprimirnos y escondernos, o podemos escoger el pelear, salir adelante, hacer algo para cambiar nuestro futuro; en este momento tienes el apoyo de mucha gente, en especial de los hermanos Silve

