Margaret ahora tenía un horario demasiado ocupado como para poder fingir con credibilidad lo que estaba sucediendo. Cuando llegaba a casa dejaba sus cosas y salía para adentrarse a las afueras del pueblo con el fin de practicar su magia, o se iba a la casa de los Lovac para seguir estudiando y descubriendo la verdad de su pasado. Las cuatro regentes observaban a Margaret con la debida precaución y distancia, para que ella no se percatara de que era vigilada, despertar sus poderes era el primer paso; el segundo, superar las visiones y pesadillas; el tercero, recuperar sus recuerdos perdidos de esta vida y; el ultimo, afrontar su pasado y sus decisiones. Sin embrago, lo que más preocupaba a las iluminadas eran todas las emociones negativas, recuerdos tristes y dolorosos de toda su vida hast

