Afortunadamente, Jackson salió al escuchar llegar a su esposa y a sus nietos, puesto que Gabriel, no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, su adorada niña está viva y está ahí frente a ella abrazando a sus nietos. Jackson tuvo que apresurarse a sostener en sus brazos a su esposa quien estuvo a punto de desplomarse en el suelo de la impresión. —Dime que no estoy soñando —súplica Gabriela a su esposo que entiende lo que siente, por qué ele también estuvo a punto de desmayarse cuando vio a su hija. —No mi reina, no estás soñando para nada, nuestra hija vive y está de regreso con nosotros —responde Jackson. Gabriela se soltó de los brazos de su esposo y fue a abrazar a su hija y a sus nietos quienes no se separan, y en medio de lágrimas todos se llenan de besos y no quieren soltarse.

