Sophie se acercaba con paso firme y la cabeza en alto, llegó a la mesa enfocando la mirada solo en Alexander. —¿La conoces? ¡Es una mujer muy hermosa! Murmuró Candace al oído de Kassandra. —Es ella, la maldita mujer que había eliminado en el pasado. —No sabía que tendríamos cena comunitaria. Pero está bien, no tengo problema alguno en compartir la mesa con ellas. Las palabras de Sophie fueron demasiado condescendientes, provocando una sonrisa ligera en Alexander. —Ellas ya se retiran. —¡Alexander! —Peter, acompaña a las señoritas a su mesa, tal vez no recuerdan cuál les fue asignada. —Ahora mismo señor, señoritas, siganme por favor. Las manos de Kassandra se apretaban con fuerza haciéndola perder todo el color en ellas, apretando la mandíbula observaba a Sophie con odio,

