Con el pasar del tiempo Alexander se sentía más desesperado por no encontrar a Sophie, Kassandra sentía frustración al no recibir la propuesta de matrimonio y Sophie seguía brillando y sobresaliendo en el colegio de abogados. —¿Que más esperas Kassandra? —Tío, hago lo que más puedo, me aparezco ante él hago publicaciones, pago para que pongan comentarios en internet, ya no sé que más hacer. —A tiempos desesperados, medidas desesperadas. Lamento mucho lo que haré Kassandra pero es por nuestro bien. —¿Que harás, tío? —Necesito que pongas atención, el plan no debe fallar. Kassandra se dirigió a las oficinas de Alexander, lucía una mirada confundida y su rostro pálido en su totalidad, sujetaba su bolso apretando sus manos con fuerza y unas gotas de sudor aparecían en su frente. *

