Una vez en el automóvil, Sophie estaba pensativa muy en el fondo sabía que eran ciertas las palabras de Kassandra. *—La señorita Antón tiene razón, Alexander jamás tendrá algo serio conmigo. —¡Sophie! ¿Que fue lo que en realidad pasó? —¡¿Que?! ¿De que hablas? —Debo preguntar dos veces, conozco muy bien a Kassandra y sé que ella tuvo algo que ver. Sophie movía los ojos de lado a lado, tratando de recordar con exactitud que es lo que había pasado, pero no podía responsabilizar a Kassandra sólo por las palabras que le dijo. Quizá había sifo mala suerte o quizá si fue orquestado pero no tenía pruebas. —Olvida lo que pasó, de verdad sólo fue un accidente. —Mi bella Sophie, quiero que te quede muy claro algo, nadie puede intimidarte y si lo hacen pagarán caro. Sophie asintió con una

