Iker la arrimó al escritorio, lanzó todo lo que había sobre este. Mientras ella soltaba los botones de su camisa, él le levantaba el vestido y la besaba con fervor. Rápidamente se deshicieron de las prendas, una vez desnudos, Emilia se sentó sobre el escritorio mientras tanto Iker recorría su cuello llegando hasta sus bubis, succionó de ellas para el segundo siguiente embestirla. Un fuerte jadeo se le escapó al sentir el cipote de su esposo abrir las paredes de su núcleo. Al estar llena de él se tendió sobre el amplio escritorio arqueando la espalda. Iker metió una de sus manos por debajo la ajustó de las caderas y subió la otra mano por el vientre de su esposa, la pasó por el centro de las bubis y una vez llegado al cuello la dirigió hasta los labios de ella, ahí introdujo su dedo en la b

