Después de pasar una mañana y tarde sensacional, Iker junto a su esposa y madre llegaron a casa. Lo primero que hizo al llegar a su habitación, fue ingresar al vestidor y sacar sus prendas, al quitar su camisa, Emilia lo abrazó por detrás. Cuando las manos de ella tocaron sus pectorales, su piel se erizó. —¿Te bañaras conmigo? — Inquirió al girarse. Ella asintió en el mismo instante que recorría sus largas uñas por el cuadriculado abdomen de él. Iker detuvo la mano de Emilia que trazaba líneas sobre el filo de su pantalón provocando un cosquilleo bajo su estómago y el crecimiento de su falo. Al ser detenida su mano, Emilia levantó la mirada y conectó sus ojos con los de él, cuando su mano fue guiada dentro de los pantalones de Iker e hizo contacto con el erecto y caliente cipote de su esp

