Miré a Maggie, acababa de sentarse y revisaba la carta. Volví la mirada a Maca, aunque no debería darle una respuesta, lo hice, pues no quería arriesgarme que por la reacción que mostraba, pensara que existía algo entre esa mujer y yo y fuera con el chisme a Belly. Mi esposa no podía enterarse aún. —Es una amiga—, dije al abrir la puerta del coche —¿Quieres que te dé un aventón? —, ella me miró intrigada. Y era de sorprenderse, porque en otra circunstancia jamás le habría hecho esa propuesta, si lo hacía era porque no quería dejarla cerca de Maggie, conocía a Maca y era capaz de acercarse a ella solo para sacar información. También lo hacía porque acababa de salir del hospital, hasta donde sabía, Edson la había abandonado a su suerte, y a pesar de que Maca no se merecía compasión alguna,

