Después de haber conversado con Phoenix sobre todo lo que había ocurrido en las últimas horas en la manada de los Red Moon, Edward solicito que todos los lobos y yo fuéramos a la casa de la manada ya que el alfa Lycius quería comunicarnos algo de suma urgencia por lo que todos dejamos de hacer lo que estábamos haciendo en ese momento mientras seguimos a Edward. ¿Habrá pasado algo otra vez? - pregunte a Phoenix mientras veía como ella negaba con la cabeza. Esperemos a ver que nos dicen - respondío Phoenix mientras fruncia el ceño. Mientras íbamos caminando hacia la casa de la manada, pude reconocer al pelinegro de la mañana quien iba caminando rápidamente con dos jóvenes a su lado mientras murmuraban cosas que no podía escuchar sin embargo podía ver a lo lejos su rostro de preocupació

