Amber Hoy es un día gris para mí, hoy me despido nuevamente de un ser amado que me es arrebatado gracias a la maldad de este mundo, siento mis ojos aguarse de nuevo pero me he prometido no llorar. — ¿Cómo estás? — escucho a David detrás de mí. —Ya no lo sé, cada vez que estoy bien, cada vez que soy feliz la vida me arrebata algo preciado para mí David — le digo y bajo la cabeza, David me toma de los hombros y me levanta de la silla donde me encuentro sentada. —Yo estoy aquí y no te dejare nunca ¿Oíste? — dice y me abraza, recuesto mi cabeza en su pecho mientras él me consuela. —Debemos ir a la iglesia — me separo de él y me dirijo a mi armario para buscar lo que me pondré, saco un vestido n***o con unas zapatillas del mismo color. —Te esperaré abajo — y escucho como la puerta es abi

