AMBER Río al ver la escena graciosa de la película, en este momento David y yo nos encontramos viendo una película de comedia. — ¿Viste cómo se cayó de cara? — digo riendo. —Sí, que estúpido — dice David riendo conmigo. 15 minutos después la película ha llegado a su fin. —Tengo hambre — digo parándome del sofá. —Tú siempre tienes hambre — me dice parándose y colocando sus manos en mi cintura. —No es cierto — digo golpeando su pecho y haciendo un puchero. El ríe, me separo él para ir a la cocina ciento como me sigue. — ¿Qué harás para comer? — me pregunta recargándose en el marco de la puerta. —No lo sé, tengo flojera de cocinar — digo encogiéndome de hombros, él se acerca a mí y me abraza por detrás. — ¿Y si pedimos pizza? — Yo asiento emocionada y sonrió — ¿Qué te parece si vem

