Sus manos en mi cintura, sí, frente en mi frente, sus labios rozando los míos, su saliendo combinándose con el mío. Dios, estoy a punto de explotar y si él ni siquiera se molesta en darme un beso, lo haré yo. Pero esta vez no me voy a ir con el deseo de un beso de él. Esto ya es una necesidad, es como un sueño poder besar a este hombre que tengo tan cerca, pero a la vez tan lejos. - No te vas a salvar esta vez - dice con una voz tan ronca y en un leve susurro que siento como su voz se va metiendo en mi cuerpo completamente y cierro los ojos. Mi corazón va a explotar y mis pulmones seguramente también, es como si hubiera corrido una maratón de lo alterada que está mi respiración. Siento que me pega a su cuerpo y cuando abro los ojos sus labios tocan los míos y una corriente pasa por todo m

