No era mi plan sacarte a comer hoy, pero en la guantera del auto hay algo para ti - dice Bástian y agradezco haberle dicho horas atrás que comprara esas cosas para ella. Sus tripas me están enloqueciendo. - No era mi plan comer, pero gracias - dice ella tan dulce y se va acercando a Bástian con la mejor intención de despedirse, pero esta sabandija la toma de la cintura y la sienta, sobre nosotros, por Dios, qué hermosa es. Su carita, su calor corporal, los latidos de su corazón, su cuerpo, todo en ella es perfección y este idiota no se da cuenta de que es ella, que siempre fue ella y que no hay otra mujer. Desde que él empezó a verla en todas partes, no se ha fijado en otra mujer que no sea la que está frente a nosotros. ¡Tan cabeza hueca iba a ser! - Si te vas a despedir, te vas a desp

