La semana había sido una locura para Elizabeth, no solo por el hecho de que al fin un juez había fijado fecha para el juicio de Mariano, uno donde no solo se vería el divorcio, ese juicio abarcaba todo, intento de homicidio, homicidio y hasta injurias pues se debatiría los dichos que Mariano había hecho en esa maldita rueda de prensa, todo quedaría expuesto y aunque Mateo le dijera mil veces que no debía preocuparse por nada, era muy difícil no hacerlo, quizás y los abogados de Mariano si tenían alguna prueba en contra de la familia Zabet, y ¿si por culpa de ella caían mafiosos que burlaban a la justicia desde hacía mucho más que 20 años? — Amor, el medico nos está esperando. — y allí estaba la otra parte que la estresaba, tener un bebé de Mateo, no era el cargar un bebé a su edad, era el

