-Mi hijo daba vueltas por el corral, Adaluz pidió una silla para el, según indicó la había mandado hacer hace unos días, algo personalizado.- -Ella acomodó la silla, Andrés pudo sujetarse, al parecer el caballo lo había aceptado.- -¿Qué se siente ser un inútil?- preguntó Augusto -Yo solo lo observé de reojo.- -Supongo que muy mal, dices que serás el dueño de esto y no eres capaz de manejarla.- -Yo no iba a caer en sus provocaciones, él no era importante para mí.- -Déjalo hermano, suficiente con verse al espejo y ver que no sirve para nada, no lo tortures más.- -“Señores, ya llegó el carro para recoger la cosecha”- Anunció Julio -Adaluz llegó a mi lado, sabía que ella estaba a cargo.- -Vamos cariño, quiero que conozcas a los conductores, ellos lo son todo para nosotros.- -Mir

