El Turista de Evangeline Pt7

1083 Palabras
Yo guardaba silencio y pensaba en la chica. Al rato me distraje escribiéndome con Spaik y logré olvidar un poco lo del sueño, almorcé y esperaba pacientemente la hora de verlo según me dijo llegaba a las 5:00pm, aún faltaban varias horas pero estaba cada vez más cerca de verlo. Aunque me encontraba ansiosa por tenerlo frente a mí no podía olvidarme del sueño y eso me desestabiliza mucho. Me puse a organizar todas mis cosas y a ver los álbumes de fotos que guardaba mi abuela en una cesta, quizás así me olvidaría de todo lo que tenía a mi mente intranquila, pasaba una por una cada página del álbum y veía fotos de toda mi familia, eran fotos muy antiguas; también encontré unas mías de cuando aún no caminaba, de mis primeros cumpleaños y pensaba en lo rápido que había pasado el tiempo, todos anhelamos crecer y llegar a la adultez creemos que ganaremos muchísimo con eso pero la realidad es que a medida que pasan los días y las horas vamos perdiendo algo muy valioso y eso se llama (Inocencia). Pierde la inocencia y ganarás dolor, ganarás malicia. ¿Quieren saber que otra cosa se pierde con el paso de los años? La fuerza de nuestros padres, abuelos y tíos, quizás algunos primos o amigos, los profesores que tanto quisimos en primaria, mientras más crecemos empezamos a notar arrugas en el rostro de nuestros padres, sus pasos se hacen cada vez más lentos y su voz es un poco más bajita que la que solíamos escuchar de niños. Esa mesa que permanecía llena en las navidades de pronto empieza a quedar vacía, muchos de nuestros primos con los que acostumbramos a jugar con arena, palos, hojas, a los doctores o quizás a los maestros cada día mientras pasa el tiempo te das cuenta de que ellos tampoco estarán muy seguido disponibles para ti y tú tendrás que enfocarte también en tu propia vida, algunos de ellos en la realidad fuera de nuestros juegos de niños si se convirtieron en médicos, viajeros, abogados etc. Cada uno debe hacerse cargo de sus obligaciones y de sus rutinas, llegas a casa de tus abuelos y ya no se escuchan gritos y risas por los pasillos y en el patio, pero eso es algo que hablaremos más adelante aún no nos pongamos tan sentimentales, solo quiero mis amados lectores que cuando lleguen a esta página reflexionen y al terminar de leer esto ya no sean los mismos que iniciación leyendo este capítulo, el tiempo es algo cruel; nos da recompensas cada año para que olvidemos todo lo que día a día vamos perdiendo. Una vez leí una frase que marcó mi vida y hoy la compartiré con ustedes es del escritor Walter Riso y dice así: No puedes modificar tu pasado, pero no olvides que el presente es el pasado de mañana. Si transformas el ahora, cambiarás tu futuro. Dejé todo en su sitio y me senté en el porche de la casa, Candy y yo vivíamos juntas en casa de mi abuela a pesar de ser una de mis mas preciadas amigas tambien llevaba mi sangre, al igual que Ema ambas eran mis primas. Yo como de costumbre rodé el mueble en el que estaba sentada hasta el muro de la pared y dejé reposar mis pies allí, Candy hizo lo mismo ese era un hábito que ella Ema y yo teníamos y que mi abuela aborrecía, más sin embargo a nosotras nos encantaba y a pesar de sus regaños lo seguiamos haciendo, hablábamos sin parar y no sé de dónde sacábamos tantos temas de conversación pero pasábamos horas y más horas hablando, iniciamos hablando de la vida y terminábamos hablando de teorías conspirativas, aliens, triángulo de las bermudas, la biblia etc. Algo muy cierto es que siempre que terminaba de hablar con ella quedaba aterrada pensando en que todo pudiera ser cierto y me agobiaban los pensamientos aunque trataba de dominarlos la duda me ganaba. Me distraje demasiado hablando con Candy y olvidé que a las 5pm tenía un encuentro con el turista, inmediatamente reviso el teléfono y tenía 2 mensajes de él, eran las 5:40pm. Sp: Amor, ya llegué. Sp: Quiero verte, voy camino a casa. Inmediatamente se me sobresaltó el corazón y le digo a Candy "Me voy, ya él llegó " me levanto casi corriendo y me veo en el espejo aproximadamente unas 5 veces quizás más no lo sé, tomé mi perfume y me apliqué un poco jamás olvido el olor que llevaba la noche que estuve frente a él, ese perfume es esta novela atrapada dentro de un recipiente, su nombre es Fantasy Hidden Elixir realmente lo amo podía durar hasta 3 días quizás más en mi piel por más que intentara quitarlo, varias personas me preguntaban por su nombre y llegaban a confundirlo con el Fantasy tradicional de recipiente rosa, hoy les doy el secreto, ambos son deliciosos pero el tradicional jamás va a superar al Hidden Elixir me lo agradecerán si logran encontrarlo y probarlo, es difícil de conseguir pero vale muchísimo la pena. Salgo de la casa e inmediatamente mis manos se congelan de los nervios, intento calmarme y continúo caminando pensando en su voz, en la forma en que me mira y me vuelvo tan vulnerable, las personas me ven y solo agacho la mirada, no soy capaz de mirar fijamente a nadie y me siento tan débil. ¿Cómo puedo cambiar tanto en tan poco tiempo? ¿Será normal todo esto? La verdad no lo sé pero no me gusta en lo absoluto. Camino hasta llegar a su puerta y toco muy suave casi sin fuerzas; en cuestiones de segundos él abre la puerta, era como si supiera que yo estaba allí apunto de tocar... me abraza, me da un beso y me pide que entre. Nos sentamos en la cama y yo me quedé viéndolo fijamente. ¡Hola! -Le dije- Sonrió y con una voz muy suave añadió ¡Hola fea! Yo no podía parar de observarlo. Me contó que había estado aburrido allá y que no veía la hora de regresar a verme, me dijo: -Oye, una pregunta ¿y si te quedas aquí a vivir definitivo conmigo y en navidad nos vamos a casa de mi mamá a visitar? ¿De verdad? -Si claro, yo de verdad quiero establecerme contigo.- Claro que lo haré, me quedaré contigo, pero... Promete que siempre vamos a estar juntos Spaik. -Lo prometo fea.-
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