Era sexy. Demasiado sexy. Él asintió una vez y luego inclinó su cabeza hacia los otros dos. —Este es Evon. El rubio que parecía un tío duro asintió. —Y Liam. El hombre de cabello n***o con ojos azules y tempestuosos. El primero parecía un SEAL de la marina y el segundo lucía como un pirata. Los dos hombres todavía tenían sus manos sobre mí, todavía me miraban como si acabaran de capturar a su presa. Me parecía extraño que estos dos me estuvieran tocando cuando Rager era mi compañero. —Dinos si estás herida. Evon no me había hecho una pregunta, me exigió información, y yo atendí instintivamente, queriendo complacerlo por alguna extraña y desconocida razón que no tuve tiempo de analizar. —Estoy bien —dije—. Solo quiero levant... Antes de que pudiera terminar mi oración, Liam, el b

