5 Nyko Abrí mis ojos y vi a la mujer más hermosa que jamás había visto. Estaba agitando una varita ReGen sobre mi torso y murmurando para sí misma. Me quedé lo más inmóvil que fuese posible, observándola. La fiebre de apareamiento disminuyó algo al estar inconsciente. Podía pensar un poco más claramente y probablemente diría más de una o dos palabras. Quizás por eso debería haberla reconocido en el instante en que entré en la cueva y no lo hice; mi bestia parecía haberla reconocido con solo oír su grito. Llevaba puesto el casco de batalla y su rostro se ocultaba por completo por el visor de protección; el color oscuro la protegía bien de la brillante explosión de la pistola de iones y también de las miradas indiscretas. Su pelo oscuro había sido recogido de alguna manera, escondido por

