Capítulo 10

1655 Palabras
Mientras que Elena estaba en su oficina, no soportaba para nada la idea compartir el mismo techo que Karen. ¿Acaso el destino quería que estas dos fueran amigas? Ni siquiera Elena se molestó en molestar si tenía trabajo pendiente o no, incluso lo primero que hizo fue buscar en sus r************* alguna técnica nueva de maquillaje. Sin embargo, nada de eso la complacía en estos minutos. Fue entonces cuando se levantó para comprar algunos chocolates para complacer sus gustos, pero se dio cuenta de que David aún estaba conversando en la oficina de Isaac. Ella quiso ir para allá, sin darse cuenta de que el asistente de este hombre estaba afuera esperando sus órdenes. —Lo siento, señorita—fueron las palabras de este muchacho, sin tener idea de que literalmente estaba siendo rechazada con mucha curiosidad dentro de su cabeza. —No te preocupes, entiendo que es tu trabajo porque al menos te pagan para eso—le contesto Elena para luego irse de ahí. Después de eso, no le gustaba fingir ante nadie, a pesar de que algunas veces se convertía en una persona fría y cruel, mil veces le gustaba eso que disfrazar sus emociones. A pesar de que en este momento, estaba sola comiendo su helado de su sabor favorito, tuvo la brillante de hacerle una llamada anónima a la policía, quizás para saber como había quedado el caso de su prometido Isaac. Quería que todas las pistas cayeran sobre Karen a pesar de que ella era la verdadera culpable esperando que ella terminara en la cárcel para no causar más problemas. Por otro lado, Isaac, luego de despedirse de David, se quedó mirando a Karen desde lo lejos de la ventana. Esa mujer le causaba demasiado intriga, aparte de que tenía un deseo profundo por ella, que no tenía idea el porqué o quien fue realmente ella en su vida pasada. Sin embargo, tuvo que cerrar las persianas de su oficina para que Karen no se convierta en una distracción después de la estresante reunión que tuvo con ese chico. Dándole una propuesta directa ahora que los directores ejecutivos de la empresa necesitaban que este CEO mantuviera su posición firme en la empresa, una oferta que no estaba dispuesto a dejar pasar este hombre. Isaac volvió a los papeles porque ahora tenía mucho que leer, aparte de que su asistente le traía otras carpetas con facturas de los registros de los empleados. Sin darse cuenta, empezó a sonar su teléfono para recibir la llamada de un agente de la policía esperando que le dieran la orden para arrestar a Karen. Aclarando que era la única responsable de su accidente, no obstante, este hombre tuvo que pensar de forma rápida en una decisión. —Entiendo su posición, pero ella es una empleada de mi empresa, por eso no la puedo enviar a la cárcel—Isaac ordeno sacar a este muchacho mientras que resolvía este asunto de manera discreta—además todos los cargos que están en contra de ella, los retiro al menos que me tenga algo que decir. —Si entiendo lo que quiere decir, pero es que tenemos más información para proceder con el caso que casi le cuesta la vida ¿Está seguro de lo que quiere? —Es mi decisión final, esta mujer no está implicada en el caso, aparte de que debería investigar mejor sus casos porque esta equivocación le puede provocar un escándalo a los reporteros de la ciudad—le respondió Isaac advertirle por última vez, no obstante, le colgó el teléfono. Este hombre tenía alguna idea de quien había sido la persona responsable para hacer este tipo de movimientos, aunque solo era sospecha, se dio cuenta de que Elena ni David estaban en la empresa. Sin embargo, estaba seguro de que la verdad podría salir a luz en cualquier momento porque se daba cuenta de que esa persona era impaciente dispuesta a hacer cualquier cosa para hacerle daño a Karen. Luego, siguió en su trabajo mientras que entro ese muchacho a su oficina para traerle un jugo de limón esperando que eso calmara los nervios de Isaac. A diferencia de Elena, quien iba de regreso a la empresa, quizás para volver a trabajar o incluso visitar la oficina de Isaac algunas veces para darle masajes. Su fachada para entrar a la empresa, era en parte por órdenes de su padre para saber en qué tipo de productos o campaña iba a invertir Isaac para que saliera como tendencia dentro del mercado, no obstante, Elena sabia que era una perdida de tiempo. Ella estaba segura de que este CEO era creativo e innovador con todo lo que hacía, totalmente contrario a David, quien se fijaba en la parte económica. Por eso, el resto de los ejecutivos sabían que eran el dúo perfecto manteniendo el equilibrio para que todo saliera bien. Karen ni siquiera era consciente de todo lo que ocurría a su alrededor, sin embargo, el resto de la tarde continuo como si nada hubiera ocurrido. Poco después de que salió se dirigió a su casa a pie, a pesar de que el asistente de Isaac observaba como esa chica iba de manera tranquila a pesar de que esperaba que tuviera cuidado con Elena. En el momento que Karen llego a su casa, enseguida se dio cuenta de que alguien más había estado ahí. Sin embargo, apenas se volteó para atrás, se fijó en un hombre de mediana edad, una persona que apenas la reconoció a pesar de que ni siquiera Karen iba a olvidar este momento. —¿Acaso creíste que me iba a olvidar de ti?—fueron las palabras de ese señor mientras que ella se queda en pie, sin decir ninguna palabra de la impresión que tenía en este momento. —No debiste estar aquí porque no me interesa contestar ninguna de las llamadas desde el momento que te fuiste nada ha sido igual—le respondió ella ocultando sus nervios porque era una situación demasiado incómoda para su gusto. Aparte de que quería ocultar su vientre para que no supiera su secreto. —Sabes hija, hace mucho tiempo te quería ver porque ahora estoy dispuesto a recuperar el tiempo perdido—se quedó sin palabras mientras que se acercaba a mi lado—necesito que me perdones porque ahora me siento arrepentido de mis errores. Karen tenía dudas acerca de sus palabras, sin embargo, Manuel pensaba que ella iba a caer en su trampa para que el plan perfecto de Elena hiciera su efecto secundario. —¡Todo lo que hice fue para protegerte! ¿Qué tengo que hacer para que me creas?—prácticamente este hombre le estaba suplicando a esta chica mientras que le agarraba el brazo con mucha fuerza. Enseguida ella se soltó porque la estaba empezando a lastimar hasta el punto de que le estaba causando unos rasguños. Ella lo rechazo hasta que entro a su casa para que entendiera que este tipo de situación era demasiado incómoda para los dos, esperando creer en sus acciones. Una vez que estuve dentro de su casa, cerro la puerta con el seguro porque le daba igual lo que hiciera, incluso ahora que su madre estaba enferma no valía nada. Cuando fue a ver en la ventana para ver si se había ido, no obstante, ni siquiera estaba ahí, excepto por el resto de las sombras entre los árboles y personas de esa urbanización. Luego de eso, Karen, continuo con su rutina ignorando el hecho de la visita de su papá que no tenía nada que hacer aquí. Este hombre entendía que las cosas como lo quería Elena no iban a hacer nada fácil, entonces esperaba probar otro método pronto. Se dirigió hacia uno de los callejones que estaban cerca de ahí, hacia uno de los edificios abandonados hasta que entro en una puerta sin saber lo que le iba a esperar adentro. A diferencia de Isaac, quien se iba a quedar hasta tarde para terminar de arreglar unos asuntos en la oficina. Sin embargo, Elena como siempre le había encargado una comida a este hombre, algo que Isaac rechazo de manera inmediata porque no quería perder el tiempo. Menos mal para su asistente fue un alivio porque tenía mucha hambre en este momento. —No me digas que estás teniendo problemas en el paraíso—ese comentario, en vez de reír a Isaac, quizás causo el efecto contrario porque lo único que hizo este hombre fue reírme por esa tontería. —Solamente necesito estar concentrado en los asuntos del trabajo porque esos viejos van a estar pendiente de mis próximos movimientos ¿Acaso crees que lo pueda impresionar? —Estoy seguro de que puede hacer mucho más que eso—entonces Isaac le paso otra información junto a una agenda para hacer un presupuesto para tener todo listo cuando recibieran una visita importante de un diseñador que los iba a ayudar. Siendo lo mejor de todo, un amigo de Isaac que iba a mantener toda la información entre ellos. Sin embargo, este millonario tampoco perdió el tiempo para preguntarle un poco acerca de como era antes su relación con Karen. —Era una típica relación de empleada con su jefe, nada fuera de lo común—a pesar de que hizo un minuto de silencio como si recordara algo—ahora que lo menciona si me parece raro que Elena haya escogido trabajar aquí porque su padre tiene uno de los socios más importantes del país. Apenas Isaac escucho esas palabras, no tenía idea que conclusión sacar en este momento, quizás adivinando otros motivos de Elena para estar en la empresa. Totalmente opuesto en el caso de Karen, quien de verdad necesitaba el dinero para mantener su vida sin tener una cuna de oro como todos los demás. Entonces este hombre siguió trabajando sin prestarle atención a su reloj para mantener sus pensamientos ocupados.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR