VI: EL ACCIDENTE Había pocas cosas en la vida de Jonen en las que podía confiar sin lugar a duda. Ellas eran: su amor por su trabajo, la creencia de que la mayoría de la gente era buena y que Mira siempre estaría en la oficina antes de llegar cada mañana. La última era probablemente la más inquebrantable de todas. Durante todos los años que Mira había trabajado para él, Jonen no podía recordar una vez en que hubiera llegado a la oficina antes que ella. La dedicación de Mira a su trabajo y, hasta cierto punto, a él, era una constante en su vida, sin la cual no podía imaginarse. Su relación era más que profesional, pero menos que s****l. No había duda de que compartían intimidad, pero no era intimidad carnal y, en opinión de Jonen, por eso era mucho más significativa. Así que fue desconce

