Jamás y cuando digo jamás recalcó esa palabra, hubiera pensado que Richard se tomará bien lo de mi trabajo pero extrañamente lo hizo. También me explico lo de esa perra, quiero creerlo ella no se portó bien conmigo y así si yo me enfadaba al verlo con otra, quizás pensará en el divorcio y el estaría disponible para que ella pudiera seducirlo. La cena la hemos pasado en silencio, echo mucho de menos a Nana en estas ocasiones. He ido a mi habitación, no hago más que dar vueltas inquieta, se que tengo que ir con él pero no puedo evitar sentir temor. Aún así me armo de valor y voy a su habitación, ya no quiero ser nunca más la antigua Melina, una nueva y decidida ha nacido. El está sin camiseta sentado en la cama con el ordenador, esto no puede ser verdad, siempre que vengo a la habitación

