Un mes después... Me dirijo a casa Richard me ha llamado y me ha dicho que debo ir ya, solo espero que los niños estén bien, me preocupa que no me halla querido decir a qué viene tanta prisa, se que me oculta algo. Llego a casa, todo está en silencio me acerco a la cocina y veo una nota, la abro y la leo. ** Sal al jardín dirígete al viejo roble. No me lo puedo creer he sabido una reunión por uno de sus estúpidos juegos, puff! Yo lo mato... Salgo al jardín me acerco al viejo de roble, esto no puede ser verdad aquí hay otro sobre lo cojo entre mis manos, de nuevo lo abro y lo leo. ** Sube al dormitorio. Este hombre va acabar con mi paciencia, si acabo de estar dentro de casa! Ale otra vez para dentro! Llego a la habitación para no variar hay otro sobre encima de la cama. Repito la m

