Recibo una llamada de Richard, miro el reloj, pero que quiere este hombre a las siete de la mañana... — No tienes otra cosa mejor que hacer que llamarme a estas horas— respondo enfadada. — Tienes quince minutos para arreglarte tenemos cosas que hacer— — Richard te puedes ir a la mierda un rato, no tengo porque estar disponible siempre que si majestad lo requiera— Acto seguido cuelgo el teléfono y me arropó hasta la cabeza y me vuelvo a dormir. Quitan las mantas de golpe, pero que diablos está pasando. De un momento a otro soy levantada de la cama y llevada al baño. — Richard estás loco! Que haces aquí voy a llamar a la policía, bájame...— digo gritando. — Vas a despertar a los niños y a toda la casa, por mi no hay problema pero tengo algo de prisa— Este tipo esta loco, me visto

