Las lágrimas caen de mis ojos ante la persona que está delante de mi, no tengo tiempo de levantarme, Richard es más rápido que yo me coge entre sus brazos y me abraza, me abraza tan fuerte que siento que el aire me comienza a faltar. — Richard me estás asfixiando —digo intentando coger un poco de aire. — Lo siento, pero no te imaginas lo que he pasado, creía que te perdía para siempre— — Lo se, ahora llévame a casa— Me lleva en brazos por más que le he dicho que me encuentro perfectamente que solo estoy un poco cansada pero no más que él, se nota por su cara que no ha dormido nada, creo que ahora sí debe de tomarse unos días libres o al menos trabajar desde casa. — Papá que haces aquí? Y además vestido de comando...— — Nunca dejaría a mi chiquitita en peligro y menos me quedaría

