Cuando eres pequeña sueñas con un príncipe azul, que te va a amar sobre todas las cosas, vivirás junto a él en su palacio de cristal y seréis felices para siempre. Que poco acertados están los cuentos, si es verdad que me he casado con un príncipe, un príncipe actual. Tiene dinero y poder pero la mayoría de las veces parece más un ogro que otra cosa. El palacio de cristal se ha convertido más bien en una prisión de hormigón. He conseguido dormir, no se qué hora es pero ya es de día, miró el reloj y puedo ver como son las nueve. Que extraño hoy nadie ha venido a despertarme. Esto si que es raro si aquí siempre se levantan a las siete llueva o nieve. Me aseo rápidamente y bajo al comedor, Richard ya no está. Quizás es mejor así, supongo que debe de seguir enfadado por mis palabras. Casi m

